El piso de hormigón impreso es una de las alternativas que mayor recepción ha tenido en la gente, ya que es garantía de calidad. Las familias prefieren emplearlo en grandes espacios, ya que garantiza que no se perderá ninguna de las ventajas del suelo base, si se vierte una mezcla de este tipo en el terreno. Los territorios que más se usufructúan en este caso son los garajes y las salas. Adicionalmente, suelen funcionar en parques, plazas y jardines públicos. En XXX, es bastante habitual ver este tipo de pisos.

También es muy útil en las grandes ciudades, ya que su resistencia facilita el movimiento de cualquier tipo de automóvil por muy pesado que sea. Otra de las múltiples ventajas es que se puede hacer arte con los diseños y acabados, haciéndolo un atractivo visual para jóvenes, adultos y niños por su alto componente creativo. Cabe destacar que este suelo corre con una gran ventaja: Puede permanecer un montón de años sin mantenimiento por parte de los expertos, cosa que por ahí no tienen los pisos lisos.

piso de hormigon impreso

Por su solidez, es capaz de aguantar cualquier cantidad de golpes, derrames de sustancias líquidas, lo cual facilita de gran modo el tránsito peatonal. Las grandes compañías prefieren colocarlos en las áreas de descargas, por la dantesca cantidad de pesos que manejan a diario sobre todo en el traslado de alimentos y sus maquinarias, además de su persistencia a los impactos y su fenotipo anti-deslizante.

Seguidamente, estos suelos pueden durar una gran cantidad de años sin ser supervisados de manera minuciosa por un especialista en el ramo constructor. Inclusive puede estar más de un año conservando su aspecto original, necesitando solamente una limpieza anual para depurarlo de toda la suciedad posible

Duradero y asequible

A diferencia de otros territorios que son delicados para cuidar el piso de hormigón impreso es muy fácil de instalar, ya que está hecho de material previamente compactado, lo cual facilita la labor de las personas que lleven a cabo la puesta en marcha de este suelo. Hacerlo es muy fácil. Se vierte el concreto sobre la base (previa aplicación de una malla de acero). Luego se nivela el piso hasta que quede parejo. En XXX, se hace de diversos modos, pero todo depende del modelo que escoja el cliente. Por último, se aplica la resina, un líquido especial, que se encarga de sellar el suelo de gran manera.